José

ESTUDIO SOBRE LA VIDA DE JOSÉ EL CONSAGRADO

Parte I : La casa de Jacob

Gen 37:2 Estas fueron las generaciones de Jacob; José, siendo de edad de diecisiete años apacentaba las ovejas con sus hermanos; y el joven estaba con los hijos de Bilha, y con los hijos de Zilpa, mujeres de su padre; e informaba José a su padre la mala fama de ellos.

José a los diesiciete años de edad notificaba a su padre de la mala conducta de sus hermanos. José no callaba, ni escondía a sus hermanos, para no hacerse cómplice de su mala conducta. “El que calla otorga”.

Origen de un problema común en muchas familias: Gen 37:3 Y amaba Israel a José más que a todos sus hijos, porque le había tenido en su vejez; y le hizo una ropa de diversos colores.

Jacob amaba a José más que a todos los demás, error muy común y totalmente inaceptable, no puede ser ni más ni menos, tiene que ser a todos por igual. No puede haber parcialidad, hay que apreciarlos a todos por igual, principio fundamental en la vida cristiana. El autor indica que su actitud se desarrolló sencillamente porque le había nacido en su vejez, plena y sencillamente un capricho sin fundamento.

Quizás a esto se puede agregar que era el único hijo de su amada Raquel, lo que de hecho agrava la situación. Como consecuencia de su falta de balance, decide favorecer a José por encima de sus hermanos y como muestra de su gran afecto le prepara y entrega una túnica de colores. Esta túnica pasa a ser el símbolo del trato desigual de Jacob para con José y los demás hermanos. Debemos recordar que en la parábola del hijo pródigo, Jesús nos enseñó, que los padres deben amar a sus hijos por igual, aunque hayan pecado contra Dios y contra ellos.

Gen 37:4 Y viendo sus hermanos que su padre lo amaba más que a todos sus hermanos, le aborrecían, y no le podían hablar pacíficamente.

Sus hermanos veían con claridad que Jacob amaba a José más que a todos ellos. ¿Cuántos padres han caído en este pecado? ¿Cuál es el efecto que produce? Por esta actitud favoritista de Jacob, los hermanos aborrecían a José. En otras palabras, Jacob era directamente responsable de la animosidad de los hermanos hacia José. La animosidad de ellos hacia José era tan intensa que siempre lo trataban bruscamente. Debemos recordar que Jesús enseñó que el que aborrece a su hermano es homicida.

Gen 37:5 Y soñó José un sueño y lo contó a sus hermanos; y ellos vinieron a aborrecerle más todavía.

Uno de los dones de José estaba relacionado con los sueños. En esta ocasión Dios mostró a José una situación futura en un sueño, que sus hermanos se inclinarían ante él. A pesar de la animosidad de sus hermanos hacia José, el mantiene su buena comunicación con ellos y decide contarles el sueño: “vuestros manojos estaban alrededor, y se inclinaban al mío.” Sus hermanos interpretan el sueño correctamente: “¿Has de reinar tú sobre nosotros, ó te has de enseñorear sobre nosotros?” Llenos de enojo dicen “Esto es lo que nos falta, no solo eres el favorito sino que ahora dices que gobernarás sobre nosotros.Puesto que en el sueño José estaba sobre ellos, la situación se agravó, ya que pensaron que José mismo se colocaba sobre ellos. No pudieron ver más allá, que la situación futura era voluntad de Dios.

Gen 37:10 Y se lo contó a su padre y á sus hermanos: y su padre le reprendió, y le dijo: ¿Qué sueño es este que soñaste? ¿Hemos de venir yo y tu madre, y tus hermanos, á inclinarnos á ti á tierra?

José tuvo un segundo sueño sobre el mismo evento, pero en esta ocasión toda la familia se inclinará ante José. Jacob se molesta con José y lo reprende, posiblemente insinuando que se te están subiendo los humos. Más adelante en la historia, José dice a faraón que cuando se repite el mismo sueño dos veces, es porque Dios ha decidido actuar.

Gen 37:11 Y sus hermanos le tenían envidia, mas su padre paraba la consideración en ello.

El escritor del libro (Moisés) hace el comentario de que los hermanos de José lo envidian. Ellos quieren estar en la posición de él, ser favorecidos por su padre. Sin embargo, Jacob aunque amonesta a José, en el fondo está meditando cuidadosamente, ya que existe la posibilidad de que Dios le haya revelado a José lo que sucederá en el futuro, donde Dios mismo lo colocará sobre ellos.

Gen 37:13 Y dijo Israel á José: Tus hermanos apacientan las ovejas en Sichem: ven, y te enviaré á ellos. Y él respondió: Heme aquí.

Jacob conocía la animosidad de sus hijos hacia José, enviarlo fuera del campamento a donde ellos estaban era exponerlo para que fuera maltratado como lo habían hecho tantas veces. ¿Dónde está la visión de Jacob? Sin embargo, José, aún cunado conoce la animosidad de sus hermanos, obedece a su padre y acepta la encomienda. José era un joven obediente y diligente.

Gen 37:14 Y él le dijo: Ve ahora, mira cómo están tus hermanos y cómo están las ovejas, y tráeme la respuesta.

La preocupación de Jacob era la seguridad de sus hijos mayores y de las ovejas. En este caso no le preocupó tanto la seguridad de José. Jacob probablemente estaba preocupado porque Siquem fue el lugar donde ellos mataron a todos los varones de esa ciudad debido a que uno de ellos violó sexualmente a Dina. Aunque José estaba perdido y no encontraba a sus hermanos, aparece un extranjero que le dice ¿qué buscas? y él le ruega que le dijera donde se encontraban sus hermanos para llegar a ellos y cumplir con la encomienda que la había dado su padre.

Gen 37:18 Cuando ellos lo vieron de lejos, antes que llegara cerca de ellos, pensaron contra él para matarle.

La animosidad era tal que, tan pronto lo vieron, la única idea que vino a sus mentes fue matarlo.

Gen 37:19-20 Y dijeron el uno al otro: He aquí viene el soñador; ahora pues, venid, y matémoslo y echémosle en una cisterna, y diremos: Alguna mala bestia le devoró; y veremos qué serán sus sueños.

Inmediatamente le ponen un sobrenombre a José en tono despectivo, el soñador. Posible que ya lo hubiesen hecho e incluso lo molestaban con ello “bueno soñador cuando se harán realidad tus sueños de grandeza.” Trazaron un plan rápidamente; lo matamos, lo colocamos en un hueco para que nadie lo encuentre y explicamos su ausencia diciendo que una bestia se lo comió. Si está muerto, sus sueños no se podrán hacer realidad. Su hermano mayor Rubén intercede para que no lo mataran y lo colocaran en una cisterna. El había hecho su propio plan para luego sacarlo y entregarlo a su padre.

Gen 37:23 Y sucedió que, cuando llegó José a sus hermanos, ellos hicieron desnudar a José su ropa, la ropa de colores que tenía sobre sí;

Tan pronto llegó, le quitaron su túnica de colores y lo echaron en la cisterna. La túnica era el símbolo de que era el favorito de su padre. Luego los hermanos se sentaron a comer, que insensibilidad tan grande la de ellos. Judá recomienda que si lo venden la ganancia será doble: (1) no lo matan y se libran de derramar la sangre de su hermano y (2) ganan dinero. Rubén no tiene conocimiento de esta jugada – el está claro que, debido a que él es el primogénito, su padre lo hará responsable.

Gen 37:31 Entonces tomaron ellos la ropa de José, y degollaron un cabrito de las cabras, y tiñeron la ropa con la sangre;

Pintaron con sangre de cordero su túnica para decir que una bestia del campo lo había despedazado y tuvieron la desfachatez de pedirle al anciano padre que identificara la evidencia. Debido a su condición de salud ellos sabían que sería fácil engañarlo. El engañador estaba siendo engañado por sus propios hijos. Además, en cierto sentido, lo estaban haciendo responsable por su muerte. La crueldad de ellos fue enorme.



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