Lo que Dios dice del Matrimonio Homosexual (Segunda Parte)

Por Milton Picón

Presidente de Morality in Media de PR

En la primera parte de este artículo exploramos la opinión y el sentir de los hombres en relación al matrimonio homosexual. En esta ocasión exploraremos lo que nos revela Dios a través de su palabra escrita, la Biblia, de este controversial tema.

En muchas ocasiones he escuchado personas decir que Dios, no ha dicho nada sobre el asunto del matrimonio homosexual. Otros más audaces dicen: “Jesús nunca tocó este tema, él sólo habló de peace and love”. Con esto tratan de decir que las luchas de los cristianos modernos en estos asuntos es una que parte de la ignorancia y el prejuicio. Nada más lejos de la verdad. Hace años atrás el autor cristiano Max Lucado escribió una pieza interesantísima titulada: “What God Says About Gay Marriage”. Queremos reproducir lo que él dijo sobre el tema, porque es bien relevante en estos momentos cuando se abre nuevamente a discusión el asunto del matrimonio entre parejas del mismo sexo.

Decía Lucado en aquel entonces y es súper relevante hoy escucharlo que, todo este debate acerca del matrimonio homosexual deja a mucha gente con muchas preguntas en sus mentes. Hay gente en nuestra sociedad que ya han aceptado todas estas cosas, ya sea porque tienen algún familiar cercano que son homosexuales o pertenecen a una generación que se crio viendo programas de televisión o películas en donde se presenta la homosexualidad como algo completamente normal. Estos últimos no tienen problema alguno con los asuntos de los matrimonios entre parejas del mismo sexo (MMS).

Otros tienen una opinión diferente y muchas preguntas. ¿A dónde nos llevará el MMS? ¿Qué le seguirá, la legalización de la poligamia, el adulterio, el incesto adulto, el poli amorío? El que vive Puerto Rico tiene esta preocupación legítima y seria, porque en el transcurso del 2015, en una revisión del Código Penal, nuestra Legislatura estuvo a punto de legalizar el adulterio, el incesto adulto y el bestialismo. Si en estos momentos no podemos trazar una línea, llegara el tiempo que ni siquiera el trazar líneas estará en discusión.

Lucado decía que para todo aquel que es creyente o tiene algún tipo de trasfondo religioso en su vida, siempre querrá saber que dice La Biblia, si algo sobre el tema. Eso es fundamental para una persona que rige su vida en torno a los mandamientos de Dios.

¿Qué dice Dios acerca del Matrimonio Homosexual? (MMS)

Max Lucado lo pone de la siguiente manera y lo citamos: Si vamos al fundamento de la institución matrimonial vemos a Dios haciendo este declaración en Génesis 2:18: “Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él”. Dios es el autor del matrimonio. Esta institución milenaria no fue creada ni por el hombre, ni por los gobiernos. El matrimonio fue concebido en la mente de Dios. Dios siempre vio el matrimonio como la unión de dos socios a partes iguales. El asunto de las palabras “ayuda idónea” no representa en forma alguna, como a veces lo quieren colocar las feministas y teólogos liberales, que la mujer sea menos que el hombre o que fue creada como una sirviente para el hombre. Los escolares hebreos interpretan dicha frase como “correspondencia exacta”, o sea, se complementan totalmente, lo que le hace falta a uno lo suple la otra parte y viceversa.

Luego sigue el verso 24, que dice: “Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne”. Note la secuencia. Primero, “dejar”, decirle adiós a papi y a mami para “unirse”.ni citas casuales, ni relaciones clandestinas. El matrimonio es un pacto público sellado entre un hombre y una mujer. Dios puedo darle a Adán otro hombre, pero no lo hizo. Dios pudo haberle dado a Adán, dos mujeres, pero no lo hizo. Tampoco le dio a Adán a Eva por una noche. Se le dio de por vida y al así hacerle Dios nos dio la definición del matrimonio. La unión de un hombre y una mujer para toda la vida. Monogamia heterosexual”.

Lucado nos señala que no podemos dejar pasar por alto lo radical de este relato de Génesis. En antiguo oriente, ninguna otra religión había honrado a la mujer como un socio igual y ningún otro código moral llamó al hombre y a la mujer a la fidelidad sexual. Añade que para el tiempo en que el Torah fuera presentado por los judíos a la humanidad, las religiones de aquel entonces promovían la actividad sexual flagrante y desenfrenada. Egipto, Mesopotamia, Fenicia, Ciro, Canaán y otros mantenían una vida religiosa que estaba marcada por el sexo ritual y la prostitución religiosa en sus templos. Veían sus dioses como entidades sexuales. Ishatar era la diosa babilónica del amor y la guerra, de la vida, de la fertilidad. Su culto implicaba prostitución sagrada. Osiris, dios egipcio tiene sexo con su hermana, Krishna, el dios hindú tenía varias esposas. Y su buscamos a los griegos y su mitología veremos cosas similares.

En una sociedad saturada por el sexo, la homosexualidad era ampliamente practicada. Fue precisamente en este tipo de mundo donde entra el Torah. Las enseñanzas del Dios de los judíos, en torno a la sexualidad, corrían en dirección contraria al practicado en esas épocas, era bien contra cultural. De acuerdo al Toral, Dios no era sexual, era santo. El hombre no fue concebido en un acto sexual, sino creado por el propio Dios. El hombre y la mujer no fueron creados para el mismo sexo, sino lo contrario. La mujer no era un instrumento sexual, sino una socia en igualdad de condiciones. El sexo no era un deporte recreacional, sino un privilegio matrimonial. El Dios de los judíos puso el genio del sexo en la botella del matrimonio heterosexual. La homosexualidad, por su propia naturaleza, resistió y resiste al día de hoy esa verdad. Eso lleva a lo próximo.

¿Qué Dios dice acerca de los homosexuales?

Si Jesucristo se hubiera topado con un homosexual en el Nuevo Testamento, ¿qué hubiera hecho? Aunque en el Nuevo Testamento no hay conversación alguna del Maestro con un homosexual, si podemos inferir el cómo hubiera actuado. Y podemos hacerlo por la forma en que vemos a Cristo interactuar con personas durante su ministerio terrenal. Ciertamente les hubiera expresado su amor, como lo hizo con el publicano de Zaqueo, hasta los hubiera acompañado a sus casas. Al igual que hizo con la Mujer Samaritana, se hubiera sentado a la sombra del pozo. Como lo hizo con Mateo, les hubiera extendido una invitación personal. Las palabras exactas que hubiera utilizado no las sabemos, pero del sentimiento no tenemos dudas. Este trato de Jesús, incluiría a homosexuales. Jesús vino a morir por todos nosotros los pecadores y eso incluye a los homosexuales. Jesús nos creó como seres humanos, vino a este mundo a salvarnos y a morir en una cruz por todos.

Jesús les hubiera hablado con compasión, pero también les hubiera hablado con convicción y verdad. Así como lo hizo con Zaqueo, la mujer samaritana, Mateo y otros las palabras de Jesús estarían llenas de gracia y verdad. Siempre les hubiera dicho la verdad. ¿Y cuál es esa verdad?
Que Dios nunca aprobará el sexo fuera de la unión matrimonial. Sea entre dos personas solteras, sean solteros o casados con otras personas casadas o solteras, sea el ser humano que seduce o abusa de un menor de edad sexualmente, o que tiene relaciones con miembros de su propia familia, hombres con hombres o mujeres con mujeres. La Biblia cataloga todo eso como pecado. Ahora bien, tampoco la Biblia pone la homosexualidad por encima de todos los demás pecados.

La Biblia tampoco pone reparo alguno a llamar las cosas por su nombre. En el caso de la homosexualidad comienza desde el Antiguo Testamento en forma clara. En Levítico 18:22 dice: “No te echarás con varón como con mujer; es abominación”. Según un académico hebreo cada vez que la palabra “toevah” (abominación) aparece en el Antiguo Testamento está relacionado, ya sea a idolatría, prostitución cultica, adivinación, etc., etc., etc., siempre comunicando y transmitiendo un sentir de gran repugnancia.

Los modernos “teólogos” revisionistas pro homosexuales colocan estos versículos del Antiguo Testamento al nivel de instrucciones culturales de aquel tiempo que no son relevantes en el día de hoy. La realidad es que si los textos fueran pocos y confusos habría un espacio para uno reconsiderar nuevos argumentos, pero la realidad es que están de tapa a tapa de la Biblia.

Desde el Torah hasta las epístolas de Pablo en el Nuevo Testamento el sentimiento del texto bíblico no cambia (Levítico 20:13 dice: “Si alguno se ayuntare con varón como con mujer, abominación hicieron……. “. Romanos 1:26-27: 26 “Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aun sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza, 27 y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío”. A la iglesia de Corinto se le comunicó en 1 Corintios 6:9: ¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones”,). De principio a fin la biblia condena la intimidad sexual entre el mismo sexo.

¿Dice algo Dios sobre el matrimonio homosexual?

Dios dejó clara la definición de matrimonio en el libro de Génesis. Jesús confirmó esta enseñanza en los Evangelio, no la abrogó. En Mateo 19:4-6 Jesús dijo: 4 “Él, respondiendo, les dijo: ¿No habéis leído que el que los hizo al principio, varón y hembra los hizo, 5 y dijo: Por esto el hombre dejará padre y madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne? 6 Así que no son ya más dos, sino una sola carne; por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre”.

Dios categóricamente se opone al matrimonio homosexual porque violenta su diseño para el hombre y la mujer y porque frustra y deniega los aspectos complementarios que traen los dos sexos a la crianza de los niños. La Iglesia de hoy tiene que ponerse al lado de su Creador en tiempos y en asuntos como este. Es muchísimo lo que está en juego.

¿Por qué debemos de oponernos al matrimonio homosexual?

Primero, al examinar los experimentos sociales que han hecho otros países con el MMS, cuando vamos a Escandinavia podemos ver resultados. Stanley Kurtz, quien tiene un doctorado en antropología social de Harvard testificó un sub comité del Senado de los Estados Unidos y dijo lo siguiente, entre otras cosas: El matrimonio está muriendo lentamente en Escandinavia. Una mayoría de los niños que nacen en Suecia y Noruega lo hacen fuera del matrimonio. Sesenta por ciento de los hijos primogénitos es Dinamarca tiene a padres no casados. No es coincidencia que estos países tengan en común el que permiten a las parejas del mismo sexo privilegios casi iguales a los del matrimonio heterosexual ya casi por una década…… ya en Escandinavia padres heterosexuales casados se han convertido en un fenómeno minoritario….”.

¿Podemos imaginarnos las complicadas consecuencias del matrimonio entre parejas del mismo sexo? Una cosa que ocurre es que los asuntos de género dejan de ser tan claros y definidos como los han sido hasta hoy. A la gente joven le será un tanto confuso y conflictivo el escoger entre todos estos modelos de convivencia. Estudios dicen que hijas sin la presencia de padres varones son más propensas a experimentar embarazos tempranos en la adolescencia que las que viven con ambos padres. Hijos sin madre también son marcados por la ausencia de la seguridad emocional que solo una madre pueda dar.

Todas las oportunidades para que los hijos puedan desarrollar habilidades viendo a papá y a mamá amándose y relacionándose se pierden. Hasta la fecha hay más de 10,000 estudios que prueban categóricamente que los niños se desempeñan mejor con papá y mamá presentes.
El matrimonio del mismo sexo socava el plan de Dios para la familia. Familias debilitadas impactarán a la sociedad sin duda alguna. En su libro de “Los Argumentos a favor del Matrimonio” (The Case for Marriage), Linda White y Maggy Gallagher escriben: “En la medida que el matrimonio se debilita, comienzan los costos , no solo para los niños en su calidad individual y su familia, sino también para todos nosotros como contribuyentes, ciudadanos y vecinos. Todos incurriremos en costos de ver índices más altos de criminalidad, en la beneficencia pública, en la educación, en los gastos médicos y en la reducción de seguridad en nuestra propia inversión matrimonial. Simplemente como asunto de política pública de salud… una nueva campaña para reducir el fracaso matrimonial es tan importante como las campañas para reducir el fumar”.

Segundo, la legalización del matrimonio homosexual abría las puertas de par en par a la legalización de la poligamia y otras desviaciones.

El polígamo de Utah, Tom Green, está utilizando todos los argumentos legales del matrimonio del mismo sexo para alcanzar el mismo propósito que tienen los activistas del MMS. La ACLU en Utah ya estaba lista para defenderlo diciendo que la familia nuclear ya no era necesariamente el mejor modelo.

¿Abrirá el MMS las puertas a la poligamia? Si rechazamos la definición bíblica y milenaria del matrimonio como la unión de un hombre y una mujer, ¿qué argumentos podríamos utilizar para oponernos a la poligamia, bigamia, poli amorío, etc., etc.? Los “legisladores” que tenemos con vitolas negras en los tribunales se encargarán de redefinirlo todo.

Si dos personas del mismo sexo se pueden casar, ¿por qué no lo puede hacer un hombre con cinco mujeres o viceversa? ¿O un grupo de contrayentes? No podemos subestimar la maldad que puede existir en el corazón de los hombres. En el 1972 la Coalición Nacional de Organizaciones Homosexuales demandó; “la abrogación de todas las provisiones legislativas que puedan restringir el número de personas que pueden entrar en la unidad matrimonial y la extensión de todos los beneficios legales a todas las personas que cohabitan independientemente de su sexo o números”. Lo último de estos pedidos ya se está convirtiendo en una realidad en nuestros tiempos. Rechazar la ley de Dios nos lleva no a creer en nada, sino a creer en cualquier cosa.

La razón más alta para oponerse al matrimonio homosexual es: que Dios se opone.

Y Dios lo hace, porque nos ama. Cuando Jesús confirmó en el Nuevo Testamento el diseño de Dios para el matrimonio lo hizo porque este opera en nuestro mejor interés.

El matrimonio nos restaura al estado de Adán cuando todavía estaba en Edén y tenía comunión con Dios. El matrimonio es la organización más emblemática de todas las demás organizaciones en la historia de la humanidad.

Algunos preguntarán; ¿y qué puede y debe de hacer la iglesia ante estos retos? Tenemos que reaccionar como Cristo lo hubiera hecho, con compasión y convicción. Compasión al tratar a todos los componentes de esta lucha. Aunque la actividad homosexual enoja a un Dios santo, preguntó: ¿quién de nosotros no ha hecho enojar a Dios? Cuando Jesús sacó a latigazos a los mercaderes en el templo, no lo hizo porque fueran homosexuales, lo hizo porque estaban llenos de avaricia y de “yo ismo”, dos pecados favoritos de nuestra sociedad. Tenemos que mostrarles a las personas que luchan contra la homosexualidad la misma gracia que les mostramos en la iglesia a hermanos que tienen sus asuntos como el murmurar, el bochinche, el fariseísmo y otras cosas que también enojan a un Dios santo.

He aprendido y enseño que de la misma manera que no me burlo de alcohólicos, drogadictos, mentirosos, adúlteros, tampoco lo puedo hacer con los homosexuales. No lo hago porque los miembros de las iglesias no son otra cosa que una colección de ex pecadores que todavía siguen luchando por honrar, amar y agradar a Dios.

No nos engañemos a nosotros mismos. En 1 Corintios 6:9-10, donde aparece el listado de las malas noticias de todas las conductas que nos separarán del cielo, aparecen unas buenas noticias en el verso 11 que dice: “Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios”. Estas son verdaderas buenas noticias, para todo aquel que lucha. Hay esperanza, sanidad, restauración, liberación, perdón y justificación en Cristo Jesús.

La Iglesia no puede abdicar a su rol de denuncia profética de la maldad, pero también es hospital de almas, casa y refugio de compasión. La Palabra de Dios fue el primer tratado en llamar al hombre y rescatarlo de sus deseos sexuales destructivos y enseñarlo a expresarlos correctamente dentro del pacto o unión entre un hombre y una mujer. El matrimonio homosexual no es un paso de avance en la dirección correcta, todo lo contrario es un paso de retroceso. Un paso atrás de la sociedad de liberación verdadera a la que Dios nos ha llamado.

Te exhorto a elevar la institución matrimonio, a honrar el plan de Dios para que podamos levantar familias funcionales. Lo único que no podemos hacer es ignorar estas luchas, porque es demasiado lo que hay en riesgo.

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Lo que Dios y los Hombres Dicen del Matrimonio Homosexual (Primera Parte)

Por Milton Picón

Presidente de Morality in Media de PR

Empecemos con lo que dicen los hombres. Desde la semana pasada hemos escuchado muchísimas opiniones de diferentes personajes en el país glorificando al gobierno por su determinación de no apoyar, ni defender la definición del matrimonio como la unión entre un hombre y una mujer.

El pasado domingo uno de los columnistas y directivos de uno de estos periódicos que no son otra cosa que fotutos propagandísticos del gobierno se hace eco de las palabras del Presidente del Senado y de otros miembros ignorantes de ese cuerpo legislativo que se atreven a comparar la lucha de los homosexuales a la lucha de nuestros hermanos afro americanos en contra del racismo. Dicen estos personajes que la historia reconocerá al Gobernador de Puerto Rico Alejandro García Padilla y a su Secretario de Justicia César Miranda como gente valiente y que terminará condenando y avergonzando a aquellos que defendieron la integridad de la unión matrimonial tal y como está definida al día de hoy y que nos oponemos al matrimonio homosexual.

Mientras escucho toda esta retórica sin sentido viene a mi memoria el recuerdo que esa mismísima retórica la esgrimieron periodistas y analistas sociales y culturales en el 2004 cuando se estaba reseñando la decisión de la Corte Judicial Suprema del estado de Massachusetts que le ordenó a la legislatura que dicho estado que legalizara el matrimonio homosexual, por primera vez en un estado de la unión.

Hubieron periodistas, comentaristas, grupos académicos y profesionales en aquel entonces, como los hay hoy, que despotrican con coraje y saña contra los grupos religiosos y pro familia que luchan en favor del matrimonio natural entre y que tratan de justificar su tratamiento irrespetuoso y hostil hacia los grupos cristianos diciendo que no pueden entender cuál es el impacto directo negativo que tiene el matrimonio entre parejas del mismo sexo sobre ellos para que estén oponiéndose a él y realizando marchas, protestas, cabildeo, conferencias de prensa y todo aquello que es parte de nuestro proceso democrático.

Algunos periodistas en el 2004 decían que podían entender y tener empatía hacia otros activistas sociales que protestaban por una gama de temas. Por ejemplo aquellos que luchaban contra el alza en los impuestos porque obviamente tenían la preocupación de que le aumentaran las mismas, lo mismo que con aquellos que protestaban sobre los proyectos relacionados con la salud, porque entendían que sus cubiertas iban a ser más caras o tener menos servicios, o los que protestaban en contra de comer carne, por entender que se les quitaba la vida a animales, o a los ambientalistas que se acostaban en la carretera para obstruir un desarrollo porque les preocupaba el impacto sobre el ambiente. Pero estas personas del os medios decían que cuando llegaban a los grupos religiosos activistas no podían entender el porqué de su negativa a aceptar el matrimonio homosexual. Algunos decían que los argumentos de los conservadores en contra del matrimonio del mismo sexo (MMS) rayaban en la hipocresía, porque ya la sociedad moderna no veía ya el matrimonio como una institución divina (ordenada por Dios). Entendían que después de la invención de leyes de divorcio ultra liberales, contra las cuales los religiosos no hicieron las mismas campañas que hacen hoy contra el matrimonio homosexual, se había disparado el divorcio al punto de que la mitad de los matrimonios terminan por esa vía.

Habían también en aquel entonces, como los hay hoy, otros observadores de estas luchas culturales quienes decían que aún en sus propias comunidades religiosas el divorcio era rampante. Una de ellos decía que siendo el único abogado en la iglesia había recibido consultas de hermanos pidiendo sus servicios en casos de divorcios, asuntos de custodia, división de bienes gananciales, etc., etc., etc. Esto lo hacía concluir que la comunidad homosexual no trataría los votos matrimoniales muy diferente a como los tratan muchos de los que se llaman cristianos.

Muchos favorecedores públicos del matrimonio entre parejas del mismo sexo se preguntan: ¿cuál es el problema de estos grupos pro familia y de las iglesias con el asunto del matrimonio homosexual? Decían ellos “el que quiera seguir pensando que el matrimonio homosexual es moralmente reprochable basado en unas opiniones o doctrinas religiosas, que lo siga pensando. Los pastores no tienen que casar parejas homosexuales si eso va en contra de sus principios. La pareja homosexual que vive tres casas más debajo de la tuya no representa una amenaza para tu matrimonio ni podrá cambiar la definición del matrimonio ante los ojos de Dios”.

Algunas de estas personas podrían resumir su pensar en una sola oración: “Estoy disgustado en la forma en que los propios cristianos tratan la institución matrimonial, para después venir a decir que la defienden a brazo partido”.

Hasta ahora, lo anterior puede retratar el cómo se sienten unas personas alrededor de este debate. Sin embargo, muchos de los que pensaban así en el 2004, ahora confiesan y dicen: “Estábamos equivocados, no en la percepción de la crisis matrimonial entre los propios cristianos, sino en las posturas iniciales de que el matrimonio homosexual era algo inofensivo, que no hacía daño, ni representaba una amenaza ni legal, ni social o cultural”. Después de ver todo lo ocurrido desde que se legalizó el MMS en el 2004 en Massachusetts muchos amigos ahora piensan y entienden que hay que defender el matrimonio natural entre un hombre y una mujer. ¿Por qué?

Primero, han llegado a entender que su acercamiento hacia el tema fue fundamentalmente incorrecto desde el principio (asumieron implícitamente que el matrimonio existía para el beneficio de adultos y su auto realización). Ahora entienden que esta posición era una fundamentalmente egoísta (la creencia esta de que yo me caso con el propósito de auto realizarme). Ahora entienden que el matrimonio es el bloque esencial de construcción de la familia, el fundamento de la sociedad y existe primariamente no para el beneficio de los adultos, sino de los niños.

¿Por qué hacer esta distinción es tan importante? Porque ahora conocemos muchas cosas que desconocíamos en aquel entonces. Después de muchas décadas de estudio ahora se tiene la evidencia. Hemos tenido además la oportunidad de ver los resultados de la experimentación social y filosófica de la teoría de que el matrimonio existe para el disfrute de adultos (desde el desastre de la liberalización de las leyes del divorcio, a la explosión de los hijos procreados fuera del matrimonio, hasta la obsesión de una sociedad y sus cuerpos legislativos con no estigmatizar al adulto). El resultado ha sido el horror social que vivimos. Los estudios prueban a la saciedad que una familia compuesta de un papá y mamá casados producen niños emocional, social y económicamente más estables que los otros modelos de convivencia. ¿Por qué la sabiduría de las investigaciones sociales que demuestran a la saciedad esto, no se toma en cuenta en el día de hoy? Porque las ideologías modernas no funcionan así, son círculos cerrados de pensamiento en donde uno cree lo que cree y no hay espacio ni para debatir ni para razonar con prudencia, mucho menos para pensar que aquellos que difieren de nosotros puedan tener razón en alguno de sus planteamientos.

Cuando en las décadas de los 60’s, 70’s y 80’s hablábamos de muchísimas teorías de liberación sexual, todavía no teníamos la experiencia de ver los resultados de la gran cantidad de niños que llegaron a convertirse en ciudadanos disfuncionales en una sociedad fragmentada con serios problemas.

En décadas pasadas algunas personas toleraban un montón de ideas liberales, porque no había prueba (excepto la de los valores fundamentales de la fe cristiana) de que iba a ser malo para la sociedad. Ahora la prueba si existe. A veces la sociedad no tiene la facultad de poder discernir las tendencias en forma instantánea por lo que necesitan el estudio profundo y sosegado de las propuestas que se hacen, particularmente cuando las mismas pueden afectar la niñez.

Pregunto: ¿a la luz de todo esto, hace sentido el apoyar o animar nuevos experimentos sociales en donde los niños no necesariamente están en el primer lugar? ¿Apoyar nuevas instituciones que no necesariamente les proveerán las herramientas a la niñez para estar bien emocional, social o económicamente, es buena idea o son propuestas arriesgadas y peligrosas?

La típica respuesta a este planteamiento de parte de activistas sociales y sexuales y de sus acólitos en los medios de comunicación es que hay estudios que dicen que no hay diferencia en la crianza entre matrimonios naturales y aquellos del mismo sexo. Desafortunadamente para estos últimos, los estudios abundan. La pregunta clave en todo esto del matrimonio homosexual es la siguiente: ¿Quién sale perdiendo cuando nos apartamos de la estructura familiar natural? La respuesta es clara e inequívoca: los niños.

Ante todo esto, ¿qué podemos o tenemos que hacer? Tirar la raya claramente. Tenemos como cultura que dejar la adoración con el asunto de los derechos sexuales de adultos, poniéndolos por encima del mejor bienestar de los niños.

Muchos favorecedores del matrimonio homosexual, actualmente arrepentidos, han descubierto algo más allá de los niños. Irónicamente, el mal llamado derecho o la campaña dirigida a legalizar el matrimonio entre las parejas del mismo sexo, está tomando un giro perturbador que está llevando a muchos de estos activistas y al propio gobierno a una campaña de represión y censura contra instituciones e individuos que tienen unos principios religiosos que los lleva a oponerse a los MMS. O sea, la campaña del MMS ha resultado en menos libertad para muchas personas.

La primera víctima en Massachusetts fueron los servicios de adopción católicos. De ahí en adelante hemos visto a estudiantes castigados por oponerse a los MMS, ha estudiantes graduados echados fuera de programas de consejería por rehusarse a afirmar la conducta homosexual, la negación de exenciones contributivas a iglesias por no permitir el casamiento de parejas del mismo sexo en sus facilidades, fotógrafos castigados por rehusarse a retratar una boda homosexual, amenazas de perder unas licencias profesionales por hacer expresiones públicas de apoyo al matrimonio natural, etc., etc., etc.

A esto le podemos añadir la hemorragia de litigios en jurisdicciones en donde se protege la orientación sexual y la identidad de género.

Para un movimiento que en sus etapas iniciales hablaba de amor y tolerancia resulta irónico que el mismo odio, represión e intolerancia que denunciaban ahora los está caracterizando.

Los ciudadanos puertorriqueños tienen razones de sobra para estar indignados con la posición del Gobernador y su Secretario de Justicia y tenemos no solo el derecho, sino la también la responsabilidad de defender el matrimonio y de detener de una vez y por todas estas ideas perniciosas y de erosión cultural que eleva a los padres y sus preferencias sexuales por encima de sus hijos. No es ni prejuicio ni discriminación el reconocer una verdad fundamental: “Lo que los padres quieren y lo que es bueno para los hijos no necesariamente es lo mismo”. No es prejuicio, ni discriminación el oponerse a cambios legales que nos llevan a una ola de censura, intimidación y aún amenazas de violencia en contra de individuos o iglesias.

Un periodista en el 2004 escribió: “Puedo tener empatía con muchas de las personas a las que entrevisto, excepto por los hipócritas que se oponen al matrimonio gay. En 20 años muchos de ellos (refiriéndose a los cristianos) ni siquiera admitirán que fueron parte de eso”. Algunos periodistas, políticos, académicos y profesionales en el campo social repiten lo mismo hoy. Asumen que los vaivenes de la historia y las opiniones son irreversibles, que las opiniones llenas de prejuicios contra los religiosos son y serán permanentes. ¡Qué equivocados están! Según vaya transcurriendo el tiempo descubrirán que fueron ellos los que estaban en la parte equivocada de la historia.

En la segunda parte del artículo exploraremos lo que dice Dios en su revelación sobre el matrimonio homosexual.

¿Qué se entiende por Perspectiva de Género?

Ninguna persona sensata se opone a la igualdad de derechos entre el hombre y la mujer. Todos estamos en contra de los abusos, el trato injusto y los estereotipos que humillen a la mujer. De hecho, el gobierno de Puerto Rico ha introducido leyes para garantizar la igualdad de las mujeres. A través de su uso efectivo, se ha logrado un aumento en el número de mujeres en las universidades, en la fuerza laboral y en puestos altos en el gobierno, entre muchos otros.

No se objeta la igualdad de derechos entre los hombres y las mujeres, al contrario se persigue como un fin justo y necesario. Sin embargo, se objeta la Perspectiva de Género (PG), puesto que es una ideología cuyo fin NO es lograr la igualdad de derechos entre los hombres y las mujeres sino más bien destruir la sexualidad humana y la familia biológica.

La declaración “La PG destruye la sexualidad y la familia biológica” se fundamenta en que ella es el resultado de la influencia de ideologías radicales en el movimiento de derechos iguales para las mujeres. Estas ideologías radicales consideran a la mujer como el prototipo de una “clase oprimida” y que el matrimonio y el “heterosexualismo obligatorio” son herramientas de opresión. Además, sostienen que la médula de la opresión de la mujer es la maternidad y la crianza de los hijos. Porque a través de estos roles, los hijos crecen viendo a la humanidad dividida en dos clases diferentes y desiguales. De manera que el movimiento de derechos iguales para las mujeres se convirtió en un pretexto para destruir la familia tradicional así como para eliminar los sexos. Para la PG estos objetivos son más importantes que proteger los intereses verdaderos de las mujeres y de la sociedad. La PG es un caballo de Troya moderno cuyo fin es destruir los sexos y la familia.

Pero, ¿cómo logra su propósito la PG? Por hacerlo, la PG tiene que eliminar las clases sexuales (hombre, mujer) que son condicionadas por diferencias biológicas entre el hombre y la mujer. Lo logra creando una versión diferente del concepto género. Para el 1950, el término “género” estaba asociado a las formas: masculino, femenino y neutro. En este tiempo, John Money (Hopkins University in Baltimore) comenzó a usar el término en un contexto diferente, introduciendo “identidad de género” para definir si una persona se siente como hombre o mujer. Él pensaba que la identidad de género dependía de la forma en que se criaba el niño. Kate Millet en su libro “Políticas Sexuales” (1969) escribió “no hay diferencia entre los sexos al momento de nacer. La personalidad psicosexual es algo que se aprende después del nacimiento.” De esta manera se introdujo en los movimientos feministas la idea del género como un fenómeno social construido.

Según la PG el sexo se conceptualiza “como una categoría social” que corresponde al deseo de cada individuo. Según este enfoque el ser hombre o mujer es un mero asunto personal y de preferencia. De modo que la PG desnaturaliza las diferencias sexuales para legitimar cualquier orientación sexual. La piedra angular de la PG es que nuestra identidad sexual no viene de la naturaleza sino de la cultura, y se puede decir que es nuestra invención (o fantasía). Por tanto, según la PG la identidad sexual es completamente elástica y se puede formar en un proceso educativo. De este modo se abre la puerta a un rango de posibles “identidades sexuales” formadas culturalmente y como resultado de acuerdos. Para explicar y justificar otros comportamientos sexuales diferentes al heterosexual, la PG afirma que el género define el sexo.

Sin embargo, la evidencia disponible es totalmente contraria a las declaraciones básicas de la PG. Los investigadores prenatales han mostrado que antes del nacimiento el cerebro de los niños es diferente al de las niñas, y que esto influye en la percepción de movimientos, colores y formas. Por ejemplo, esto causa que haya “preparación biológica” de los niños para usar juguetes para niños, lo mismo para las niñas. Las mujeres, comenzando en el vientre de la madre, son equipadas con una sensibilidad especial hacia otras personas, sensibilidad que es necesaria para realizar el rol de madre. La PG ignora toda esta investigación pues quieren ver a la mujer como una fuerza laboral y a los niños en los centros de cuidado. Además, el sentido común dice que la persona es hombre o mujer de acuerdo con su constitución biológica que, implicado cierto tipo de educación, es la base de la sicología específica. Es obvio que la diferencia entre los roles de los hombres y las mujeres es la consecuencia de sus diferencias biológicas. Un hombre no puede estar embarazado, no puede amamantar, etcétera. Lo anterior se resume diciendo que el sexo define el género (masculino o femenino) y NO que el género (definido como identidad) define el sexo como sostienen los seguidores de la PG.

La PG hizo que la prioridad del movimiento feminista dejara de ser una lucha contra las políticas que discriminan contra la mujer y pasara a ser una lucha contra las ideas que mostraban las diferencias entre hombres y mujeres y que enfatizaban el rol fundamental de la mujer en la educación y la crianza. Además, este cambio hace que la PG esté a favor de nuevas definiciones del matrimonio y a la introducción de una gama amplia de identidades sexuales, todas ellas aceptables.

Esta es la razón por la cual un grupo inmenso de puertorriqueños se opone a la Perspectiva de Género aunque defiende con uñas y dientes la equidad entre los hombres y las mujeres. Es que estamos claros de que nos quieren vender gato por liebre. En esta propuesta de Perspectiva de Género (Carta Circular 19, 2014-2015) nada es como parece ser. Cuidado con el caballo de Troya llamado “Perspectiva de Género”, su objetivo NO es la igualdad de derechos sino más bien la destrucción de la sexualidad humana y de la familia. ¡Despierta boricua!

Nos quieren callar…

Dr. César A. Vázquez Muñiz
portavoz Puerto Rico por la Familia, 13 de octubre de 2014
787-366-1465

Resulta que ahora somos culpables no solo por las tragedias que han ocurrido en la historia, sino también por la situación caótica actual de Puerto Rico. Primero se comparó nuestro pensamiento con el de los miembros del Estado Islámico. Esta es una comparación odiosa que insulta por el mero hecho de hacerla. Se implica de esta manera que el pensamiento de los que han manifestado rechazo a la medida presentada por el Senador Pereira y los representantes que le han votado en contra tienen el mismo pensamiento criminal del Estado Islámico. Con estas declaraciones el Senador Pereira manifiesta su sentido de superioridad intelectual y moral sobre aquellos que discrepan de él. Ni el señor Gobernador ni el Presidente del Senado se han distanciado públicamente de estas declaraciones. Asumimos que ambos están de acuerdo con ellas. El que calla otorga. Que conste, no se han hecho objeciones de índole religioso a estas medidas, sino de índole científico, social y existencial. Si el senador conoce alguna objeción religiosa, que la cite.

Ahora Benjamín Torres Gotay, en “La razón y las vísceras”, ENDI 12 de octubre 2014, establece que siguen habiendo víctimas fatales de violencia doméstica porque los religiosos se oponen a la enseñanza de que el hombre y la mujer son iguales. A ese milagroso instrumento salvífico él le llama “enseñanza de perspectiva de género”. Luego basa sus alegaciones en que la Biblia establece una jerarquía en el matrimonio para el hombre y la mujer. Es interesante que no menciona, que en el mismo pasaje al que hace referencia, se le ordena al hombre que ame a su mujer como Cristo amó a la iglesia y se sacrificó por ella. La realidad es que muchas mujeres han dejado de ser víctimas de violencia doméstica cuando sus esposos se convirtieron al Evangelio. Como hizo Pereira comparándonos con el Estado Islámico, ahora Torres Gotay nos hace culpables intelectuales de las fatalidades por violencia doméstica.

Después habla de las sociedades de avanzada que han aceptado el matrimonio homosexual. Ahora es de avanzada aceptar como correcta una conducta contraria a la naturaleza como el acto homosexual. Sin hablar de todas las consecuencias perjudiciales a la salud de la conducta homosexual. Al señor Torres Gotay se le olvida que el mismo cuerpo nos dice cuál es el funcionamiento sexual correcto. El argumento contra el matrimonio homosexual fundamentalmente es biológico, no teológico. Ha sido una verdad no cuestionada a través de la historia de que el matrimonio solo puede ser entre el hombre y la mujer. Así piensa la mayoría de los puertorriqueños, no porque vayan a la iglesia, sino porque el cuerpo se lo dice. La Biblia reafirma lo que está establecido en la naturaleza. Los puertorriqueños saben “que los que practican tales cosas no heredarán el reino de los cielos”.

Para terminar su alegato habla de la marihuana qué fue el tema que propició las manifestaciones del señor Pereira. Como Pereira su alegato es que las objeciones son de origen religioso. No menciona que varios psiquiatras con experiencia en adicciones, el Senado Médico, y la sección de Psiquiatría de Adicciones del Colegio de Médicos Cirujanos de Puerto Rico hicieron sendas ponencias oponiéndose a la legislación sobre la marihuana. La marihuana es adictiva y el hacerla más disponible empeorará el principal problema de salud nuestro que es la salud mental y pondrá en peligro nuestro mayor activo que son nuestros niños y jóvenes. Tampoco menciona la experiencia de los Hogares Crea donde la mayoría de los usuarios de heroína y cocaína que han estado en su institución empezaron usando marihuana.

Pero lo peor de todo no es su posición particular sobre estos temas, sobre los que podemos diferir. Lo peor es que pretenda que la Iglesia como institución no pueda opinar sobre los asuntos que afectan a nuestro pueblo. Lo peor es que pretenda que las convicciones religiosas sea tan solo una actividad privada que no tenga repercusiones en la vida pública y esto en una sociedad donde la gente fotografía y anuncia en público sus intimidades. Lo peor es que proponga que solo aquellos que tienen una moral secular, materialista o atea sean los únicos que puedan participar en el debate publico o que puedan influenciar en las leyes que nos afectan como sociedad. Como si él se desvistiese de su moral a la hora de tomar decisiones. Una moral que no hace diferencia en mis acciones no es moral. Torres Gotay pretende que la mayoría de los puertorriqueños, cuya moral viene acompañada por una visión transcendental de la vida, nos callemos la boca. Nos quieren convertir en una minoría marginada e irrelevante. Sólo él y sus similares, como déspotas ilustrados, pueden determinar quiénes tienen derecho a expresarse. Cualquier semejanza con el totalitarismo no es coincidencia. Recordemos que la libertad religiosa ha sido la expresión concreta de la libertad de conciencia a través de la historia. Jesús le dijo a los fariseos “si estos callan, las piedras hablarían”.

No nos callarán.

El suicidio de un pueblo: LA SALUD MENTAL DE PUERTO RICO

por: Dr. Cesar Vázquez Muñíz,

Portavoz Puerto Rico Por La Familia

Tenemos un problema serio de salud mental, con alrededor de 1 millón de puertorriqueños afectados. Cerca de la mitad de estos tienen un problema de abuso de substancias, la mayoría con el alcohol. Sobre 100 mil tienen problemas de abuso de drogas ilegales. Alrededor de la mitad de estos abusan de la marihuana. En la encuesta de ASSMCA 2010 al 2012 cerca de un veinte por ciento de nuestros jóvenes de escuela superior estaban usando marihuana. Se sabe que uno de cada cinco va a quedar adicto. La marihuana está asociada a múltiples problemas pero en particular causa empobrecimiento en la capacidad de aprender de los jóvenes y disminuye la probabilidad de que puedan tener un empleo estable en su futuro.

Esta realidad trágica afecta todas las familias de nuestra tierra. Y no hemos hablado de las decenas de miles de jóvenes que han muerto en la flor de su juventud a manos del crimen asociado al tráfico de drogas. Somos un pueblo en luto que llora a los que se fueron y también llora a los que están muertos en vida. Demasiados padres se acuestan con el temor de que los despierten de madrugada para identificar el cuerpo de su hijo.

La respuesta de la legislatura ha sido legalizar hasta media onza de marihuana, cerca de 30 cigarrillos. La excusa es que nadie debe ir preso por uno o dos cigarrillos de marihuana. No importa que ni el Departamento de Justicia, los Tribunales o el Departamento de Corrección no hallan podido ofrecer una cifra real del problema. El caso emblemático de la joven de Vieques se utilizó para manipular el ay bendito del pueblo. Sin importar que la acusación original era por posesión para distribuir, no posesión simple. A pesar de que era su tercer caso, el fiscal rebajó el cargo a posesión simple y le ofrecieron un desvío a través de un programa de rehabilitación. Ella se negó y pidió que la encarcelaran. Aunque el delito implicaba tres años de cárcel, el juez la condenó al dos años solamente. Estando en la cárcel fue agredida por otra mujer, quien solicitaba sus favores sexuales, sin que el estado la protegiera. Después de agredida la mantuvieron tres días en la enfermería de la institución correccional hasta que su condición clínica se deterioró y la llevaron al hospital donde murió. El estado no le proveyó el cuidado apropiado para su condición. Supongo que los que pretendieron utilizar este caso para justificar la necesidad de que se aprobara el proyecto 517 desconocían estos detalles, en cuyo caso pecaron de ineptos e irresponsables. Por otro lado, si sabían la verdad le mintieron descaradamente al pueblo de Puerto Rico.

El otro esfuerzo legislativo para lavarle la cara a la marihuana y convertirla a su vez en una fuente de ingreso para el gobierno, es el proyecto de la cámara 1362. Se pretendía liberalizar su uso basándose en unas supuestas propiedades terapéuticas y en unas necesidades urgentes por parte de pacientes. Otra vez el ay bendito. Como repitió un programa reciente de televisión. Como alegó el señor gobernador recientemente. Sin importar que el finado Dr. Carlos Cabán, psiquiatra renombrado, le llamara “droga devastadora”. Sin importar que el Colegio de Médicos y Cirujanos se pronunciara en contra. Cito “el Senado Médico se opone a la aprobación de medidas legislativas que legalicen el uso de sustancias no aprobadas por la FDA Como medicamentos, Incluyendo, a la marihuana fumada.” No les importó que los Hogares Crea afirmaran que casi todos los que han recibido sus servicios de rehabilitación empezaron fumando marihuana. Cheo Feliciano se sumó a la voz de los Hogares Crea, donde se rehabilitó. Obvian que el ingrediente activo de la marihuana, el THC, está disponible en tabletas. Se llama Marinol o Cesamet, ambos disponibles en Puerto Rico. Ignoran que el cannabidiol en combinación con el THC fue aprobado por la FDA para pacientes de esclerosis múltiples y otros tipos de neuropatía. Ya hay un estudio corriendo para el manejo de epilepsia y dicho medicamento está disponible para uso compasivo para pacientes que así lo ameriten incluyendo niños.

¿Qué es lo que realmente quieren? ¿Viajar… o el dinero que dejen los que quieren viajar? ¿Qué nos suicidemos como pueblo?

Tenemos problemas serios como sociedad. Las medidas presentadas de ser aprobadas empeorarían nuestra salud mental. Las víctimas serían en su mayoría nuestros jóvenes. Los padres puertorriqueños nos oponemos a la legalización de la marihuana, ya sea en el ámbito penal o con el subterfugio de la medicalización. La mejor manera de enfrentar la vida es con los pies firmes sobre la realidad. Los que quieran viajar… ¡que se monten en un avión! ¡NO A LA MARIHUANA!

marihuana