Periódico Nuevo Día (PR) Vuelve a sus Acostumbradas Mentiras

by Milton Picón on Thursday, September 16, 2010

Sigue propagando el Mito de que el 10% del a Población General es Gay ¿Los Homosexuales constituyen el 10% de la Población General?

El martes 14 de septiembre, en las páginas 12-14 de la Sección Por Dentro, el periódico El Nuevo Día vuelve a colocar una pieza de propaganda pro homosexual en sus periódicos. Me reí cuando la vi, porque recordé una reunión celebrada con la Junta Editorial de dicho rotativo hace ya más de un año, en donde una de sus directoras de departamentos  (quien era la encargada del suplemento Por Dentro) nos decía que el periódico era uno pro-familia, y como ejemplo de esto nos dijo: “Nosotros separamos todos los martes para publicar artículos y notas de interés sobre la familia”. De hecho, he realizado un ejercicio interesante alrededor de ese comentario y he coleccionado las piezas “pro-familia”  que publican todos los martes. Es increíble el ver la clase de temas que tocan, algunos de ellos extremadamente vergonzosos. El de esta semana se titulaba: Sin Inhibiciones y tenía en su subtítulo una oración que rezaba: Cada día más hombres y mujeres exploran las combinaciones de su sexualidad. Todo esto para ilustrar en su artículo los “cinco grados de bisexualidad entre la homosexualidad y la heterosexualidad” basados en la “autoridad científica” del zoólogo Alfred Kinsey, máxima figura de la revolución sexual y maestro absoluto de los terapistas sexuales.

Entre los hallazgos “científicos” de Kinsey, que justifican todo lo vertido en el artículo, se encuentra la famosa cita de que el 10% de la población se puede considerar como exclusivamente homosexual. Busqué en mis archivos lo más antiguo que había escrito sobre el tema en un comunicado de prensa y encontré uno que data del 1999, titulado:“Medios de Comunicación Diseminan Propaganda del 10% Gay: La Gran Mentira”.  En años subsecuentes le enviamos a los medios de prensa de Puerto Rico el mismo mensaje cada vez que publicaban esta mentira (incluyendo por cierto los periódicos El Nuevo Día, Primera Hora, El Vocero y el desaparecido The San Juan Star). ¿Saben algo? Nunca publicaron el contenido de nuestro comunicado, lo censuraron, como es ya su costumbre.

No obstante, gracias a las modernas tecnologías y a la cantidad de redes sociales que existen para divulgar información, podemos publicar ahora la información para consumo de quien quiera leer los escritos CENSURADOS por los medios de nuestro país por años.

Compute eso del 10% de la población general exclusivamente homosexual con los más de 250 millones de habitantes en los Estados Unidos y cerca de los 4 millones en Puerto Rico y tendría la cantidad de 25 millones de homosexuales en los Estados Unidos y cerca de 400,000 homosexuales en Puerto Rico. Esas dos cifras, sin lugar a dudas, constituirían una gran fuerza numérica y electoral.

¿De dónde surge la gran mentira del 10%? Se origina en los reportes que hizo Alfred Kinsey en las décadas de los 40 y 50. Por lo limitado de la muestra utilizada por Kinsey en sus investigaciones – que por cierto no incluyó segmentos mayores de la población general (fuese étnica, sociológica, económica o geográfica) – sus conclusiones son bien cuestionables. Tanto es así, que en todo el siglo XX y en la primera década del siglo XXI, no ha aparecido ni un solo estudio que muestre una población exclusivamente homosexual que se asemeje a los hallazgos de Kinsey. La mayoría de los estudios realizados ubican esta población (la homosexual) entre el 1 y 3%, como mucho. El Nuevo Día declara que la muestra utilizada por Kinsey fue de algunas 15,000 personas entrevistadas. Esa no es necesariamente la verdad.

¿Quieren saber la verdad que ocultó Alfred Kinsey y que ocultan estos fotutos propagandísticos de los medios de comunicación?

En primer lugar, un principio fundamental de toda investigación científica es que la misma no tiene validez o uso, si la misma no se puede verificar o replicar. La norma que definió a Kinsey durante su vida adulta fue precisamente la secretividad. La investigación de Kinsey en torno a la homosexualidad es sin duda el clásico ejemplo de buscar información o data que apoyará o sustentara sus ideas preconcebidas. Gerson Legman, el compilador original de la colección de pornografía de Kinsey, declaró que ”el deseo abiertamente expresado por Kinsey de dar carácter respetable a la conducta homosexual y a otras perversiones sexuales…. dice que no tembló a la hora de extrapolar sus muestreos inconclusos e inadecuados al resto de la población de los Estados Unidos, por no decir al mundo entero… Esto fue pura propaganda y ridículamente apartado de lo que la ciencia, la matemática o la estadística pretende”(1). Para tratar de contrarrestar toda esta información de su colección pornográfica Kinsey señaló que realmente quien tenía la colección pornográfica más grande era el Vaticano, una táctica que imitaban los activistas pro abortos, imputándole inmoralidad a todos aquellos que los criticaran.  Kinsey continuó haciéndolo sin pruebas  a pesar de ser totalmente desmentido. No es de extrañar que al día de hoy, los promotores de la inmoralidad utilicen las mismas tácticas contra todos aquellos que se oponen a sus agendas.

Para que las conclusiones de sus investigaciones reflejaran sus ideas preconcebidas lo único que tuvo que hacer Kinsey fue escoger un equipo de trabajo que creyera como él y que manipularan las estadísticas para apoyar sus conceptos independientemente de lo que la data reflejara. Todos los solicitantes a formar parte de su equipo, que en los cuestionarios dijeran que no veían con buenos ojos la homosexualidad, eran automáticamente rechazados. Para llegar a la teoría del 10% lo único que tuvo que hacer Kinsey fue estudiar poblaciones con una alta práctica de la homosexualidad de lo que era la población general. El famoso estudio de “La Sexualidad en el Varón”, estuvo sustentado por una muestra de 5,000 varones. Estos varones venían de al menos tres lugares que inevitablemente garantizaría un alto porcentaje en la práctica de la homosexualidad: criminales sexuales convictos, prostitutos masculinos voluntarios. Una cuarta parte de la muestra de población de Kinsey procedía de personas encarceladas y de ofensores sexuales convictos(2). De acuerdo a uno de los co-autores del reporte arriba mencionado Waldell Pomeroy: “Fuimos a los expedientes en las cárceles y obtuvimos listas de prisioneros que fueron encarcelados por todo tipo de crímenes sexuales”(3). 44% de todos los prisioneros en el muestreo de Kinsey habían tenido alguna experiencia homosexual durante el tiempo de su encarcelamiento, de acuerdo con John Gagnon, uno de los investigadores de Kinsey, además este último reconoció que entre la población penal habían cuatro veces más posibilidades de tener un encuentro homosexual que en la población general(4).

De acuerdo  a la página 216 de “La Sexualidad en el Varón”, la segunda muestra de población de Kinsey consistió de varios centenares de prostitutos masculinos que contribuyeron a la investigación con sus historias. Obviamente, estos prostitutos eran por definición en su mayoría homosexuales. Con este factor nada más (300/5000) Kinsey se garantizó el 6% del resultado de su famoso mito de 10%.

Pero Kinsey no se conformó con estas dos poblaciones, quiso añadir una tercera que consistía de voluntarios, que en su mayoría lo constituían personas que se le acercaron buscando consejo en relación a sus disfunciones sexuales. El gran problema de Kinsey fue el que sus muestras no eran representativas de la población general. Hubo gente en los Estados Unidos, expertos en estadísticas que le advirtieron a Kinsey sobre las poblaciones que escogió para llegar a las conclusiones que llegó, pero este los ignoró.

Podemos terminar diciendo que es chocante el que una prensa libre en una democracia se preste a reportar mentiras a la vez que ocultan o ignoran deliberadamente la verdad. Por eso queda de nosotros el educar para que el pueblo no se trague la desinformación.

Referencias

1 Gerson Legman, The Horn Book: Studies in Erotic Folklore and Bibliography. New Hyde Park, New York: University Books, 1964

2 Judith A. Reisman and Edward W. Eichel. Kinsey, Sex and Fraud: The Indoctrination of a People. Lafayette, Louisiana: Huntington Publishers, 1990. pags. 20-23, 40.

3 Wardell Pomeroy, en su libro Dr. Kinsey and The Institute for Sex Research, Harper  Row, 1972.

4 P. H. Gebhard, J.H. Gagnon, W.B. Pomeroy, and C.V. Christenson, Sex Offenders: An Analysis of Types. New York: Harper Row, 1965.

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